
Algunos expertos consultados por EL UNIVERSAL aseguran que el resultado del combate es un duro golpe a la credibilidad del deporte.
“Se la quitaron [la pelea]. Esto hace daño. Hubo muchas cosas que hacen dudar a la gente”, sentencia Carlos Zárate, ex monarca universal en peso gallo. “El triunfo hubiera sido justo”.
“Con un empate, le hubieran hecho muy bien, porque así hacen que un boxeador se desmoralice y hasta se retire... Acaban con una carrera”.
Panorama que El Dinamita confiesa analizar, después de lo ocurrido el sábado en Las Vegas.
“Ustedes vieron que hicimos una gran preparación y, por tercera vez, sentimos que ganamos, pero nos robaron otra vez. Vamos a ver qué sucede”, confiesa Márquez. “Voy a hablar con mi equipo, mi familia, para ver si continuamos o, definitivamente, colgamos los guantes. Tengo que ver todo esto en los próximos días”.
La postura del mexicano invita a la reflexión, sobre todo, en cuanto al método para decidir al ganador en aquellos combates que no terminan por nocaut.
Carlos Rosales, ex mánager de Miguel Ángel González, recuerda dictámenes increíbles “no sólo en ésta, en muchas”.
“¿Por qué no transparentamos al boxeo? ¿Por qué tratan al aficionado como un estúpido? ¿Por qué no van publicando las puntuaciones round por round? ¿Por qué no metemos cinco jueces para que se quiten las puntuaciones más alta y la más baja?”, señala. “Ayer [sábado] la gran perdedora fue la credibilidad del boxeo”.




Cuyas raíces competitivas, según varios de los hombres que lo aman, fueron cimbradas el sábado en Las Vegas. (Con información de Alejandro Rodríguez)