Activismo sexual: buscando concientizar el ojo humano frente a la
destrucción de la naturaleza, el movimiento Fuck For Forest recurre al
porno ecológico y la liberación sexual del espíritu para lograrlo
La lucha por frenar nuestros hábitos
destructivos en torno a los recursos naturales se ha vuelto una práctica
recurrente en los últimos años y sus repercusiones negativas son hoy
unánimemente consideradas como alarmantes. Dentro de los muchos frentes
en donde se libra esta lucha, que incluyen reformas legales de
protección ambiental, ajustes en los programas de educación,
manifestaciones masivas, y congresos internacionales, sin duda una de
las más originales y llamativas es el activismo sexual.

Con este tipo de inicativas nos queda
claro que el amor planetario también puede estar envuelto en una sexy
frescura, además de que puede lllevarte a situaciones tan estimulantes
como el estar en una inmácula cascada rodeado de lindas niñas
australianas que comparten contigoun genuino y fresco respeto por la
madre naturaleza.
Esta simpática y seductora vertiente de
combate pro ambiental es encabezada por la organización Fuck for Forest,
que se define a si misma como un proyecto eco erótico, sin fines de
lucro, integrado por personas preocupadas que desean proteger la
naturaleza y “liberar la vida”. FFF recauda dinero “para proteger los
recursos naturales mediante la exploración y liberación del poder del
sexo y la desnudez”.
A cambio de una donación voluntaria para
protección ambiental, las personas tienen acceso a “a la naturaleza
sexual de una comunidad con mente abierta”. Bajo el lema de “Salvar al
planeta puede ser muy sexy”, Fuck for Forest comunica un simple y
genuino credo:
“Queremos divertirnos con el sexo,
mostrar la naturaleza a la gente y recaudar fondos para la protección
ambiental. Sinceramente pensamos que es tiempo de tributar respeto a la
naturaleza y devolverle un poco de amor”.
Entre los proyectos activos de Fuck for
Forest, fundada por la pareja de noruegos Tommy Hol Ellingsen y Leona
Johansson, se encuentran acciones concretas para salvaguardar los
bosques tropicales de Costa Rica y Ecuador. En Costa Rica trabajan junto
a una organización llamada Arbofilial la cual esta dedicada a la
adquisición de grandes extensiones de tierra para declararlas zonas
protegidas. Su base central es un campamento que se encuentra junto al
parque Nacional Carrara. Mientras que en Ecuador han desarrollado un
proyecto junto con el grupo de indígenas locales Shuar, que consiste en
acciones de reforestación y la creación de un centro cultural de
intercambio de conocimiento en torno a la sustentabilidad, la medicina
herbolaria, y el shamanismo.
El editor de Pijama Surf que
escribe esta nota se sintió cautivado por esta iniciativa desde el
primer momento que supo de ella, además, confiesa experimentar una
afinidad meta erótica por las plantas y los parajes naturales. Por estas
razones te invito a que visites el sitio de Fuck for Forest y
consideres unirte al movimiento, ya sea realizando una donación
voluntaria o contribuyendo con material fotográfico: invita a tu pareja
al bosque y practiquen un poco de sexo eco amigable, tomate una foto y
envíala a FFF@moralprod.com. Libera tu espíritu, protege al planeta, y
tributale sesiones de sexo astral en la pradera para devolverle parte de
la magia que recibes diariamente desde sus entrañas.