Mientras la compañía estadounidese para la que trabaja aseguró que es
legal el cargamento de casi 300 mil cartuchos para armas largas que
trasladaba, el trailero texano Bogan Jabin Akeem sigue detenido aquí y
sujeto a proceso.

De acuerdo con las autoridades mexicanas que lo detuvieron en el
puente Libre el martes pasado, el chofer originario de Dallas llegó
hasta el área de revisión para camiones vacíos y declaró que no llevaba
mercancía, aunque en la caja seca transportaba los cartuchos.
Sin embargo, representantes de la empresa Demco Trans Inc., para la
que presta sus servicios desde hace unos cuatro años, consideró que
Jabine Akeem hizo todo lo correcto, pero se equivocó al tomar la salida
de la Interestatal 10 hacia México y, “sin querer”, ingresó por el
puente Libre a este país.
El hecho es investigado incluso por agentes de la DEA y de la ATF, que ayer acudieron a la PGR para solicitar información.
“Cometió un error honesto”, enfatizó el administrador de seguridad de
Demco, Thomas -declinó proporcionar su apellido-, en entrevista
telefónica desde Arlington, Texas, donde la compañía tiene su base de
operaciones.
Informó que las municiones son una carga legal proveniente de la
tienda de armamento Widener’s Shooting Supply, en la Ciudad de Johnson,
Tennessee, con destino al comercio de armas United Nations Ammo Company,
en Phoenix, Arizona.
El propietario de esta última compañía, quien se identificó sólo como
Howie, aseguró que las municiones las compraron de la tienda de
Tennesse y que serían transportadas a su negocio por la compañía Demco
Trans.
“Estábamos esperando ese cargamento desde esta mañana (del
miércoles)”, dijo también vía telefónica. “Invertimos en ellas unos 100
mil dólares y son nuestra propiedad”.
Agregó que el chofer “cometió un accidente” y, espera que las
autoridades mexicanas lo dejen en libertad y devuelvan las municiones.
Thomas detalló que la carga formaba parte de otras dos de paleta (wood pallets), las cuales serían entregadas en El Paso.
“Luego de dejar una de las cargas de paleta, (Akeem) se confundió y
tomó la salida a México”, dijo Thomas, quien fungió como portavoz del
director de la empresa transportista, Dennis Mekenye.
Aseguró que, cuando llegó a la Aduana mexicana, Akeem les dijo a los
“oficiales” -sin precisar si era personal de la Aduana o de la
Secretaría de la Defensa Nacional- antes de cruzar a México que se había
equivocado de salida y pidió permiso para dar una “vuelta en u” y
regresar a Estados Unidos.
Sin embargo, agregó, las autoridades “le dijeron que como ya se
encontraba en México tenían que revisarlo, y fue cuando encontraron las
municiones”.
Pero, de acuerdo con la información que brindó el martes personal de
la Aduana Fronteriza, Akeem, quien operaba un tractocamión Freightliner
color blanco modelo 2012, con remolque Great Dane, llegó hasta el área
de revisión para camiones vacíos y declaró que no llevaba mercancía.
El sistema de rayos Gama detectó que la unidad sí llevaba carga, por
lo que abrieron las puertas y localizaron varias cajas metálicas con
miles de cartuchos de calibres 7.62 por 39, de las utilizadas por los
“cuerno de chivo”, y de calibre 5.56 por 45, que sirven para los rifles
AR-15, según los datos proporcionados.
Los encargados del punto de revisión pidieron el apoyo de los
militares apostados allí. El conductor fue llevado a los patios
fiscales, área que fue sitiada por decenas de soldados.
Las autoridades mexicanas dieron a conocer que el presunto
contrabandista declaró que las balas tienen un valor de 80 mil dólares y
que pensaba venderlas a dos personas en Juárez, las cuales pertenecen a
un grupo delictivo.
Personal militar calcula que los cartuchos serían vendidos por Akeem en 3 millones de pesos.
Al respecto, Thomas enfatizó que todo eso es falso y que, el mismo
martes, alrededor de las 9 de la noche, los representantes de la
compañía trataron de explicar a las autoridades mexicanas la confusión,
ofreciendo además documentación sobre el origen y destino de las
municiones.
“Nos comunicamos con los oficiales, a quienes les pedimos que se
identificaran dijeran a dónde mandarían a nuestro chofer, pero no
quisieron hacerlo. Sólo nos dijeron que decomisarían el camión y las
municiones y que éstas tenían que ser contadas”, manifestó.
Indicó que los representantes de Demco Trans Inc., que opera desde
2004 y emplea a unos 75 choferes que viajan a todas partes de Estados
Unidos, se comunicaron también esa misma noche a la Línea de Emergencia
del Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez.
Mencionó que ayer por la mañana representantes consulares se
entrevistaron con Akeem, quien aparenta tener buen estado físico de
salud.
“Es un buen trabajador y lo ha sido así desde que labora con
nosotros”, dijo. “Él no es ningún criminal como se ha dicho. Sólo
cometió un error al conducir por un rumbo que no debió tomar”.
Intervienen la DEA y la ATF
En tanto, funcionarios de dos agencias norteamericanas de seguridad
acudieron a las instalaciones de la delegación estatal de la
Procuraduría General de la República (PGR) para solicitar información
sobre el presunto contrabandista de armas.
Los representantes de la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego
(ATF) y de la Agencia Antidrogas (DEA), llegaron ayer en una camioneta
blindada a la representación federal para conocer el tipo de balas que
personal de la Aduana Fronteriza le decomisó a Bogan Jabin Akeem, de 37
años, residente de Dallas, Texas.
El grupo de investigadores estadounidenses fue acompañado por personal consular de los Estados Unidos en esta ciudad.
Las autoridades mexicanas tratan de establecer a qué personas o grupo
iba a ser entregado el cargamento de cartuchos, y los norteamericanos
quieren saber la procedencia de las balas, la ruta y la forma en que se
obtuvieron, de acuerdo con un funcionario de la delegación estatal de la
PGR.
El titular de la Quinta Agencia del Ministerio Publico federal abrió
la averiguación previa y tomó ayer la declaración del presunto
contrabandista de armas, quien esta acusado de violación a la Ley
Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Se espera que hoy sea consignado ante un Juez de Distrito y llevado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 9 Norte.