Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de abril de 2014

Hormigas zombies

En Zona da Mata, ubicada en el estado brasileño de Minas Gerais, se descubrieron cuatro especies de hongos del género 'Ophiocordyceps' que infectan a las hormigas y luego se apoderan de su cerebro; transportándose en la cabeza de estos insectos los obligan a esparcir sus esporas para que los hongos se reproduzcan en los lugares que éstos consideran idóneos. Cuando esto sucede, las hormigas no sólo llegaron al lugar a donde han sido enviadas, sino también a su muerte inminente.

Esta investigación ha sido desarrollada por científicos de la Universidad de Pensilvania y se describe en la revista PLoS ONE; los hongos fueron descubiertos por Harry Evans y David Hughes y, de acuerdo con ellos, cada una de estas cuatro variedades está altamente especializada en una especie de hormiga y posee un conjunto de adaptaciones y tipos de esporas para asegurar la infección.
Esta investigación marca un hito muy importante para la ciencia, dado que se centra en interacciones biológicas complejas, desconocidas hasta el momento, desarrolladas en hábitats amenazados; la zona de donde proceden estos hongos (la selva tropical atlántica de Brasil) es el punto de la biodiversidad más degradado del planeta, allí 92% del territorio original ha desaparecido.




domingo, 16 de marzo de 2014

Los chimpancés se identifican más con humanos que con monos

Según un estudio publicado por la Royal Society británica, los chimpancés comparten sentimientos con humanos tanto conocidos como desconocidos y con miembros de su manada. Sin embargo, con chimpancés de otra comunidad o con los otros primates, no suelen hacerlo.
Un equipo de investigadores del Centro Nacional Yerkes de Investigación de Primates de la Universidad Emory en Georgia (EEUU), ha estudiado la capacidad que tienen los chimpancés de identificarse con los sentimientos y actitudes de otros individuos a través de lo que se conoce como el “bostezo contagioso”.
Según diversos estudios, la empatía de los humanos suele ser “muy flexible” ya que se suele sentir tanto por los más cercanos, como también por personas desconocidas e incluso por animales de otras especies. De esa forma, los investigadores han querido comprobar si los chimpancés, una especie cercana a los humanos, tenían capacidad para compartir los sentimientos como el ser humano.

La importancia de los bostezos
Para realizar el estudio, los investigadores mostraron a los chimpancés varios vídeos en los que salían tanto humanos como chimpancés que conocían, otros que no habían visto nunca y algunos babuinos (una especie de monos africanos). En los videos todos solían aparecer bostezando, es decir, realizando una acción que en las personas suele provocar una “empatía involuntaria”, es decir, como otro bostezo.
Los resultados demostraron que los chimpancés imitaban el bostezo de todos los humanos y el de los chimpancés que ya conocían, pero no se contagiaron del resto (es decir, los chimpancés de otras comunidades o con los otros primates), aunque mostraron “más interés” por ellos.
Los investigadores han determinado que apenas hay empatía con los babuinos y chimpancés de otras manadas, pero al mismo tiempo, el mayor interés en verles en los vídeos, creen que puede ser por “la hostilidad hacia ellos, y a que son vistos como potenciales enemigos”.
Finalmente, respecto al acto de responder a los bostezos de todos los humanos (conocidos y desconocidos),  los científicos han deducido que los chimpancés no necesitan conocer al emisor del estímulo para que se sientan identificados, pero “sí que tiene que pertenecer a una especie con la que los chimpancés tengan una historia de interacción social positiva”.




por eso Seucito busca mucho nuestra compañía jajajajajajaja



domingo, 20 de octubre de 2013

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aún así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.

El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?

La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Además, presentan las siguientes habilidades:

Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

El modo de pensar de las personas resilientes

Las percepciones y los pensamientos influyen en el modo como la gente afronta el estrés y la adversidad.

El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Cometen menos errores de pensamiento (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más exacto que las personas menos resilientes.

Los beneficios de la resiliencia

Las personas más resilientes:

Tienen una mejor autoimagen
Se critican menos a sí mismas
Son más optimistas
Afrontan los retos
Son más sanas físicamente
Tienen más éxito en el trabajo o estudios
Están más satisfechas con sus relaciones
Están menos predispuestas a la depresión
Qué contribuye a que una persona sea más resiliente

El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar te hace mucho más resiliente que si estás solo.
Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción.
No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas.
Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar.
Confiar tanto en ti mismo como en los demás.