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domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Sabías que tus lágrimas son como mapas? (la topografía de los cristales de sal)

El proyecto The Topography of Tears contrast fotografías microscópicas de lágrimas vertidas durante distintos contextos emocionales.

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Es un sitio tan misterioso, el país de las lágrimas…
Antoine de Saint-Exupéry
TransiciónDesde hace milenios, en diversas culturas, se ha expuesto una infalible relación de correspondencia entre lo macro y lo micro. En la naturaleza encontramos patrones inscritos en lo más profundo de su engranaje, que se repiten a diferentes escalas y contextos. Por ejemplo, un estudio multidisciplinario, publicado por la revista Nature, confirmó que los diálogos eléctricos que sostienen las células del cerebro humano, replican las figuras que adoptan las galaxias al expandirse, o la sinápsis inter-neuronal recuerda, sin esfuerzos, al diseño de los relámpagos durante una tormenta eléctrica.   
En sintonía con este modelo correlacional que parece regir nuestro universo, resulta que los humanos lloramos, literalmente, montañosas cartografías. Cada vez que nuestras emociones se manifiestan mediante este mecanismo de expresión y desahogo, derramamos cristales de sal que, observados en un microscopio, denotan una inquieta topografía.
Con el propósito de explorar este poético fenómeno, la fotógrafa Rose-Lynn Fisher creó un proyecto llamado The Topography of Tears. Las imágenes microscópicas que emergieron de este ejercicio nos sumergen en un recorrido de estética emocional: como si se tratara de exuberantes mapas –una mirada panorámica desde el cenit–, observamos elegantes patrones, casi catárticos, que parecen portar intrigantes narrativas.
Las azarosas composiciones que encuentro en las lágrimas magnificadas, con frecuencia evocan una sensación espacial, como tomas aéreas de un terreno emocional.  
CambioAfortunadamente Fisher no se detuvo ante las misteriosas imágenes que encontró por primera vez, tras penetrar la microestructura de las lágrimas. La fotógrafa se abocó a documentar una serie comparativa, entre cristales de sal generados a partir de diversos contextos emocionales. Gracias a esto podemos contrastar la estructura de lágrimas vertidas durante un llanto de dolor, uno de risa, o uno en momentos de cambio. 
Si bien las fotografías, por si mismas, proyectan una evidente belleza, lo cierto es que al reflexionar que estos paisajes escurren por nuestras mejillas, justo en ese climácico momento del llanto, entonces la experiencia adquiere una connotación mucho más profunda, de introspección compartida.
Es como si cada una de nuestras lágrimas contuviese un microcosmos de la experiencia humana colectiva, como la gota de un oceano.

jueves, 21 de noviembre de 2013

10 tecnologías del futuro que revolucionarán nuestro planeta antes del año 2030

El futurólogo George Dvorsky afirma que las investigaciones para producir las siguientes invenciones no sólo ya han comenzado, sino que estarán listas y serán una realidad cotidiana en los alrededores del año 2030.

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Dibujo conceptual de una ciudad futurista
(©Robert D. Brown)
El futurólogo George Dvorsky –que describe su trabajo como una predicción sobre las posibilidades de la ciencia más que como una carta de buenos deseos– afirma que durante los próximos 15 a 20 años veremos algunos adelantos que, al igual que el Internet para la generación actual, revolucionará ámbitos como la salud, el hambre y la catástrofe ecológica.
Como en la serie inglesa Black Mirror, Dvorsky imagina la evolución probable del estado actual de la tecnología y propone las siguientes 10 invenciones como inminentes antes del año 2030.
1. Asistentes personales con Inteligencia Artificial
El programa Siri para los más recientes modelos de Apple será solamente el ancestro de los asistentes personales de las siguientes generaciones de dispositivos y computación personalizada. Ubicuos, capaces de adaptarse y comprender las necesidades precisas de los usuarios, estos asistentes serán capaces de comportarse como nosotros lo haríamos al responder emails y acordar citas, llevando una agenda por ellos mismos e informándonos sobre ella, como un auténtico asistente personal. Dvorsky advierte, sin embargo, que debemos cuidar qué grado de autonomía le damos a nuestros clones virtuales.
2. Computadoras, computadoras por todas partes
La noción de un mundo completamente computarizado no es solamente el argumento de una novela futurista, sino algo que ya comenzamos a ver en los automóviles y en muchos electrodomésticos. Este fenómeno es descrito como “everyware”: las computadoras estarán presentes en nuestra ropa, en nuestros accesorios de moda e incluso en lentes de contacto. Nos comunicaremos con ellos a través de una interfaz basada en gestos táctiles naturales y lenguaje vocal cotidiano; sin embargo, la diferencia será que las computadoras tomarán decisiones autónomas (como ajustar el tamaño de la ropa, tal cual podemos ver en la película Back To The Future 3), por lo que su presencia será casi imperceptible.
3. Animales virtuales con mentes digitales
Aunque emular un cerebro humano está aún muy por encima de las capacidades de la tecnología actual, proyectos actuales como OpenWorm buscan digitalizar el cerebro de un gusano, por lo que pronto comenzarán los experimentos para emular las funciones neuronales de organismos más complejos, como mamíferos. Las mentes digitales de los animales podrían ser “subidas” a una interfaz robótica, revolucionando nuestra relación con las mascotas y permitiéndonos comprender mejor la evolución de las especies.
4. Los primeros proyectos de geoingeniería a gran escala
A medida que el cambio climático se vuelve más dramático, la ciencia tendrá que comenzar a buscar soluciones prácticas para mantener las condiciones de vida en la Tierra como estables. Algunas de las técnicas de geoingeniería más polémicas van desde árboles artificiales y fertilización de los océanos hasta proyectos de control climático para contrarrestar las emisiones de carbono en la atmósfera terrestre.
5. Internet interplanetario
Las misiones tripuladas a Marte serán una realidad para el 2030, ya sea en proyectos de exploración de la NASA o de colonización interplanetaria, como el proyecto MarsOne de la empresa Virgin, que planea llevar una tripulación civil al planeta rojo. Sin embargo, la comunicación entre Marte y la Tierra también puede ser vista como la primera forma de contacto interplanetario que haya emprendido el hombre, con lo que habrá multitud de necesidades técnicas que resolver.
6. Los primeros tratamientos anti-edad verdaderamente efectivos
La gerontología avanza a pasos agigantados, y mientras la vejez sigue siendo una condición inevitable, esta rama de la medicina está explorando qué es lo que hace el código genético de las poblaciones o familias centenarias para alcanzar la longevidad y perpetuar la salud. Algunos de estos proyectos para vencer a la vejez definitivamente incluyen terapias para recargar las mitocondrias de las células y mapear el código genético de los individuos especialmente longevos. 
7. Máquinas militares autónomas
Aunque podría parecer una fantasía de tipo Terminator, hoy en día ya existen sistemas no controlados con humanos que tienen potencial militar, táctico y estratégico. El Aegis Combat System, que ya está en funcionamiento, tiene un sistema no vigilado por operadores humanos que detecta automáticamente lanzamientos de misiles enemigos para interceptarlos y destruirlos, además del sistema REDOWL, que se encarga de buscar y eliminar francotiradores enemigos en zonas de guerra.
Naturalmente las mayores preocupaciones vienen por el lado ético más que técnico, aunque la tecnología militar ha sido, históricamente, una de las que avanza con mayor velocidad y que posibilita el poderío tecnológico de un país o grupo sobre otros.
8. Transplantes de órganos para todos
La medicina personalizada basada en los genes particulares de las personas y la posibilidad de producir, mediante biotecnología, órganos humanos autónomos hechos a la medida de los pacientes, volverá eventualmente irrelevante la figura del donador de órganos. Para el 2030 podremos producir órganos y tejidos a partir de las células madre de cada persona, lo que disminuiría casi en su totalidad el riesgo de que los órganos sean rechazados por el cuerpo.
9. Impresoras 3D en cada casa
Como ocurrió con los televisores en los 50 o las computadoras personales durante los últimos 30 años, las impresoras 3D seguirán el mismo ciclo de lenta adopción y masificación. El tener una máquina que pueda producir cualquier objeto que necesitemos cambiará radicalmente nuestros hábitos de compra y la manera en que las compañías comercializan sus productos: en lugar de ofrecer objetos terminados en una tienda física, las marcas ofrecerán planos tridimensionales para descargar y usar en nuestras impresoras tridimensionales.
Además, los primeros intentos para “imprimir” comida en estos aparatos ya está en marcha, y existen planes para producir vacunas “impresas” en 3D, por lo que, durante una pandemia, la gente ni siquiera tendría que salir de sus casas (por lo que el Apocalipsis Zombi o “Z-Day” quedaría definitivamente cancelado).
10. Curar la sed del mundo con agua de mar
Hoy en día ya existen grandes proyectos para desalinizar el agua marina y utilizarla como agua potable. Para el 2030, estos proyectos crecerán a escala industrial, echando mano de los recursos de energías renovables para su operación, como la energía solar y células fotovoltáicas. Los expertos afirman que los déficits de agua potable en grandes zonas del planeta serán historia para finales de la década del 2030.
Es probable que nuestro entendimiento de lo que debería ser el futuro de nuestra civilización esté menos relacionado con buscar la producción en masa de autos voladores y concentrarnos en soluciones de salud y alimentación que posibiliten la vida en el planeta tal como la conocemos.

lunes, 28 de octubre de 2013

Rihanna Rihanna ra ra ra

Por cucaracha en su cuarto Rihanna critica la República Dominicana

Santo Domingo. Luego que la cantante de barbados protagonizara un gran concierto al que asistieron cerca de 18mil personas en el Hotel Hard Rock de Punta Cana, Rihanna arremetió contra la República Dominicana indicando en su cuenta de twitter que cuando fue a su habitación encontró una cucaracha.


domingo, 20 de octubre de 2013

El cráneo que pone en duda la clasificación de los homínidos

Un cráneo de hace 1,8 millones de años encontrado en el rico yacimiento de Dmanisi, en Georgia, ha sacudido el mundo de la paleontología. Según los paleoantropólogos de la Universidad de Zúrich (Suiza), estos restos sugieren que los primeros miembros del género Homo que vivían al mismo tiempo en Asia y África (Homo habilis y Homo erectus) pertenecerían en realidad a la misma especie.

D4500, como se conoce técnicamente el cráneo y su mandíbula (D2600) son las primeras pieza encontradas y completamente conservada del cráneo de un homínido adulto que habitó en la zona a principios del Pleistoceno, hace unos 1,8 millones de años. El volumen del cráneo (importante para conocer el tamaño del cerebro) era de unos 546 centímetros cúbicos (los Homo sapiens actuales tenemos una capacidad de unos 1.400 centímetros cúbicos) y su cara era alargada. Estos datos coinciden con la morfología otras especies fósiles de Homo  encontradas en África lo que implicaría “la existencia de un único linaje evolutivo de los primeros Homo , con continuidad filogeográfica en todos los continentes” explican los investigadores en el artículo científico aparecido en la revista Science.

Básicamente, lo que proponen los paleontólogos es que los géneros que habitualmente aparecían divididos, 'Homo habilis', 'Homo rudolfensis' o 'Homo erectus', se consideren una única especie. Esta clasificación englosaría como ‘Homo erectus’ los restos fósiles descubiertos en África en los años 60 datados de hace 2,4 millones de años así como los encontrados en Europa y Asia datados hace entre 1,7 y 1,2 millones de años.

Algunos investigadores han mostrado su disconformidad con las conclusiones del polémico artículo apuntando que “van más allá de lo razonable". En cualquier caso el hallazgo reabre un debate que requerirá de pruebas más concluyentes y un mayor estudio paleontológico y geológico para llegar a una quorum científico al respecto.