martes, 17 de julio de 2012

Sacan a hijos de la escuela por que la maestra es demasiado sexy (FOTOS)

La extrema sensualidad de Michela Roth le ha provocado dificultades en sus labores como maestra de niños en un pequeño pueblo de Italia.

la sensual profesora michela roth ha causado conmocion en una escuela de italia
La imagen de una maestra hiper sensual es uno de los cliches eróticos más recurrentes. Sin embargo, en esta ocasión, la presencia de Michela Roth ha ido más allá de la fantasía, indignando a varios padres de familia, quienes incluso han decidido retirar a sus hijos de la escuela. Roth, de 38 años y origen estadounidense, ha causado conmoción en el pequeño pueblo de Castello di Serravalle, en Bolonia.   
Al parecer la candente maestra también es modelo en sus ratos libres y ha ganado concursos como “Miss Madre Italiana”. Pero su sensualidad la ha generado ya problemas laborales pues algunos padres, escudados en el primitivo argumento de “la maestra es demasiado bella y demasiado sexy, no puede enseñar a mi hijo”, decidieron cambiar a sus hijos de colegio, lo cual ha puesto a los directivos del lugar en una complicada posición. 
“Para mí, hacer de modelo es un segundo trabajo, y lo hago sobre todo en verano, cuando el asilo está cerrado. Nunca me hago fotos desnuda. Adoro el trabajo de maestra, y éste es mi objetivo en la vida. Habitualmente en verano, cuando voy a Estados Unidos, me presto a servicios fotográficos” explicó la maestra Roth al diario español ABC, tras haber convocado a una asamblea con los padres.

lunes, 16 de julio de 2012

NOTICIAS DE PITO LARGO..!!

Seguridad aeroportuaria catea al hombre con el pene más grande del mundo, pensando que llevaba explosivos

En un cómico episodio de revisión aeropotrutaria, Jonah Falcon, hombre récord con un pene de 13.5 pulgadas, fue objeto de un extenso cateo ante el desconcierto de la seguridad (que buscaba descifrar que era el "paquete oculto" que llevaba en los panatlones)

No es fácil ser el hombre con el pene más grande del mundo, especialmente cuando se trata de atravesar los molestos puestos de seguridad en los aeropuertos. Jonah Falcon, aunque logra mantener el sentido del humor, es víctima de la paranoia anti-terrorista y/o la fascinación por el falo (el falocentrismo de nuestra cultura).
Falcon recientemente tuvo que vivir un cómico y a la vez ofensivo episodio en el aeropuerto de San Francisco, donde recibió un cateo especial, después de que las autoridades sospecharon que llevaba un paquete oculto en sus pantalones. Pero no, este hombre de 41 años, no llevaba un arma o drogas, sino, para el asombro de uno de los guardias, simplemente llevaba adherido a su lado izquierdo su pene de más de 9 pulgadas flácido y  más de 13 erecto (lo que constituye un récord, según un documental de HBO ).
Uno de los oficiales le preguntó si llevaba algo en la bolsa, a lo que Falcon respondió que “no”, pero entonces las cosas se pusieron más serias y lo llevaron al escáner de cuerpo completo.
“Otro guardia me detuvo y me pregunto si tenía algún tipo de excrececnia”, dice Falcon.
Al parecer su miembro estaba generando algún tipo de creciente magnetismo, porque otro guardia, más joven, interpretó su “paquete” como una amenaza biológica. “Le dije ‘es mi pene’. Me cateó pero se aseguró de rodearlo con las manos. Luego me pusieron polvo, probablemente para examinar si tenía explosvos. Fue divertido” dijo Falcon, quien ha rechazado a la industria del porno, pese a estar desempleado.
Falcon, dijo en una entrevista al Huffington Post, que para la próxima vez usará mallones de motociclista para que las autoridades no confundan su pene con armas de destrucción masiva. Ya que este sólo es una “masiva arma de concepción”, juega Faclon.

Ratones bajo la influencia de la marihuana ayudan a comprender el funcionamiento de la memoria

SALUDOS AL RATON DE LONG BEACH!!!

Giovanni Marsicano, en colaboración con otros colegas de la Universidad de Bordeaux, en Francia, manipulan las células cerebrales de ratones bajo el influjo de la marihuana para investigar el funcionamiento de la memoria y otros procesos cognitivos conscientes.
La memoria, una de las capacidades más sorprendentes y enigmáticas del cerebro humano, podría comprenderse mejor gracias a una serie de experimentos llevados a cabo por científicos de la Universidad de Bordeaux, en Francia, que involucran ratones bajo el influjo del THC, el conocido componente principal de la marihuana.
Giovanni Marsicano, en colaboración con otros colegas, removió los receptores canábicos de las neuronas de algunos ratones, después de lo cual les proveyó de una dosis de THC. El resultado fue que los roedores fueron incapaces de recordar la localización de una plataforma escondida de una piscina.
La siguiente etapa del experimento consistió en remover los receptores canábicos pero de los astrocitos que rodean las neuronas (células gliales que mantienen unidas y conectadas a las neuronas). Súbitamente, esta intervención trajo como consecuencia que los ratones recuperaran su memoria.
Otros estudios previos han encontrado que los astrocitos están ligados a procesos inconscientes, pero este sería el primero en que se sugiere su presencia en el pensamiento consciente y la cognición.
De acuerdo con Marsicano, es muy posible que estas células cerebrales tengan más funciones de las que hasta ahora se han considerado.

domingo, 15 de julio de 2012

NOTAAA SEXOSAAAAA!!!

Arte erotico japón: grabado de hokusai muestra pulpo practicando sexo oral

Shunga, arte erótico que nos encamina a la utopía sexual

Entre el idealismo erotizado y la 'pornotopía', el shunga arte erótico japonés abre el portal a un paraíso paralelo donde la libertad sexual florece.

 El erotismo en oriente, y particularmente en Japón, se vive en sintonía con los extremos. En uno de ellos tenemos dulce cópulas cobijadas por pétalos de angelicales cerezos o encuentros sexuales de corte casi marcial y solemne pulcritud. Mientras que en el otro encontramos exuberantes dinámicas que involucran a sofisticadas prostitutas robóticas o sesiones de sexo con disfraces y escenarios hiperkinky. El punto es que difícilmente encontraremos tintes medios en la cultura sexual nipona.
En lo personal creo que una de las manifestaciones más espectaculares de la sexualidad en Japón es el shunga, término que literalmente significa ‘primavera’ y que se utiliza para agrupar las obras que forman parte de una viva tradición de arte erótico. Las piezas incluidas en este espectro generalmente corresponden a grabados impresos mediante placas de madera. Sin embargo, existen otras técnicas cuyos resultados también se incluyen dentro de esta vertiente.

Hospedados en entornos de cotidiana estética, acondicionados de acuerdo con la época y el lugar al que corresponden, florecen escenas envueltas en sexual surrealismo que, ya sea a través de estrambóticas posturas o de la activa presencia de elementos descontextualizados, generan un oasis donde confluyen el deseo carnal y la permisión fantástica.
Llama la atención que a pesar de que cada shunga representa una especie de pasaporte venéreo, existe siempre un dejo de solemnidad (casi melancolía otoñal) en sus tonos y sus trazos –tal vez se trata de algo similar al código de conducta que se espera de los participantes de una orgía (¿el orden del caos?). 
La estridente pero siempre refinada gráfica de las piezas termina por dar vida a una especie de ero-idealismo radical. Incluso se ha hecho referencia a lo anterior empleando el término “pornotopía”, en referencia a un universo paralelo a la cotidianidad urbana, que raya en la perfección del placer erótico (al menos en proporción a las prohibiciones de la época). De algún modo cada shunga era en sí una vitrina para trasladarse a paradisíacos rincones donde se podía dar rienda suelta al llamado de la carne.
Este hedónico edén se desdobla en escenarios diseñados explícitamente para consumar un acto sexual: posturas acrobáticas que eluden las leyes de la física, genitales desproporcionadamente grandes que se rebelan ante los ritmos comunes de la fisiología humana, doncellas fornicando con animales marinos, y un desfile de discretos pero envidiables gestos orgásmicos, son algunos de los elementos característicos en estas escenas.  

Tradicionalmente a las obras propias del shunga se les atribuía una cierta virtud “talismánica”. La vida del samurai que cargaba con una de estas piezas gozaba de protección durante los combates, mientras que en los hogares y negocios se utilizaba para ahuyentar la posibilidad de un incendio.
Pero quizá está virtud metafísica que se les atribuía era en realidad una forma de justificar su presencia, ya que existe un aspecto práctico de esta misma tradición: los shunga eran también un preciado ingrediente en el acto de la masturbación – recordemos que en diversos contextos sociales, ya fuese por disciplina guerrera o por moralismo social, los encuentros sexuales fluían en mucho menor medida que la deseada.
Como suele suceder dentro de innumerables culturas, la sociedad genera herramientas para canalizar un deseo sexual que no logra satisfacerse al encontrar obstáculos morales en su camino –y en este sentido que mejor aliado que el arte y la fantasía, como en el caso del shunga,  para legitimar un canal de ‘desagüe’ . 
Algo que me resulta apasionante de este fenómeno artístico es que si bien muchas de sus obras son ‘más sexuales que el sexo’, lo mismo que ocurre con la pornografía contemporánea, lo cierto es que en esta escuela, a diferencia de lo que sucede con el porno, la hipersexualidad es canalizada a través de la estética y la exploración imaginaria, de reinos fantásticos que alojan rituales improbables, y no del deseo y la ansiedad de consumir un cuerpo –la actual pornografía encarna la eufórica ‘obligación’ de consumir y desechar en la que nuestra sociedad se encuentra sumida.
En este sentido el shunga aparece como una especie de catalizador psicosocial que no solo permitía la creación de un cause para canalizar el ímpetu sexual, sino que proponía como válvula una exquisita manifestación de técnica y estética –y para comprobarlo basta con observar algunas de las obras eróticas del  gran maestro del grabado, Hokusai. De hecho, este fenómeno artístico es un excelente ejemplo de que el erotismo puede actuar como un enlazador de mundos, un puente interdimensional.
¿Pero si en lugar de emplear parte de nuestra energía sexual en configurarle válvulas de escape, en respuesta a la censura que busca contenerle, generáramos un entorno social que favoreciera su flujo armónico? No puedo evitar pensar en qué habría sucedido si la lúcida energía impresa en el arte erótico japonés (y su equivalente en otras culturas) se aprovechara no como una alternativa de evasión fantástica sino como un mapa de realidad compartida, una sincrónica cartografía de fluidos energéticos –y no me refiero a una orgía desbordada sino a un intercambio libre de información y energía. En fin, más allá de especulaciones sociohistóricas lo cierto es que a nivel neuronal, y metafísico, el simple hecho de que existan estas ventanas al paraíso prohibido, como vórtices que nos transportan de la censura cultural hacia el placer de la conciencia orgánica, de algún modo les convierte en realidades potenciales que, de quererlo, tú o yo podríamos estar degustando en este instante. 
Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

Y EL MANIACO APA???

Hombre es acusado de tener sexo con un oso de felpa, por cuarta ocasión

Joven de Cincinnati es detenido por cuarta ocasión al sostener dinámicas sexuales, en vía pública, con un oso de felpa.
sexo oral con osos de felpa
Al parecer el joven Charles Marshall siente una irrefrenable atracción por los osos de felpa. Y es que recientemente fue denunciado, por cuarta ocasión en dos años, de sostener relaciones sexuales con uno de estos tiernos seres que guardan diariamente el sueño de miles de personas. Hace unos días Marshall fue arrestado en Cincinnati luego de que la policía local recibiese una denuncia de que había un hombre masturbándose frente a un oso de felpa en un callejón. 
Al consultar loas antecedentes del detenido, las autoridades comprobaron que este tenía tres detenciones previas por conducta indecencia o desorden, y que en todas las ocasiones había un osito de felpa de por medio. La filia patológica por los objetos de felpa se conoce en ingles como plushophilia (peluchofilia) mientras que cuando está atracción se tiene por los osos, se conoce como ursofilia. Pero en el caso del buen marshall al parecer se trata de una original fusión.